La torre Shangái se eleva 632 metros, con 128 pisos y una superficie de 420.000 m²

La torre Shangái es la segunda torre más alta del mundo, sólo detrás del Burj Khalifa de Dubai, y la primer de China, la torre de Shangái se eleva 632 metros, con 128 pisos y una superficie de 420 000 m² y está ubicado en el distrito de Pudong en Shanghái.

El diseño innovador de Gensler fue elegido en junio de 2008, en el cual la estructura da giros a medida que sube y además está rodeada por una pared de vidrio exterior.

La torre Shangái  está organizada en forma de nueve edificios cilíndricos apilados unos sobre otros, cubiertos por una fachada de vidrio. Entre eso y la capa exterior, que gira a medida que sube, nueve jardines interiores en los diferentes niveles son el espacio público para los residentes de Shanghái. También tiene espacios para celebrar eventos en la base de la torre. Cuenta con la plataforma de observación no cerrada más alta del mundo.

La estructura de la torre  Shanghái da giros a medida que sube y además está rodeada por una pared de vidrio exterior.

El director de diseño de Gensler, Marshall Strabala, dijo en E-Architect.co.uk (un sitio web de noticias de arquitectura), que la Torre de Shanghái representaría «El futuro dinámico de China. Sería un impresionante edificio en el que tanto esta animada y cambiante metrópolis, como en el resto del país, miran hacia el futuro. No habría otra torre tan única y bien concebida en el mundo».

El 29 de noviembre del 2008 se celebró la ceremonia que daba paso al inicio de la construcción. La torre ha pasado una evaluación de impacto ambiental. La construcción de la torre utilizó técnicas sostenibles para hacer el edificio mas agradable con el medio ambiente y reducir el uso de energía.

La estructura del edificio se finalizó en 2014  y se inauguró en 2015.

Un timelapse de 350.000 fotografías y 1.000 horas de trabajo

Joe Nafis es un fotógrafo y cineasta estadounidense es el autor del timelapse que requirió poco más de cuatro años, que sirvieron para capturar más de 350.000 fotografías, lo que en total representó casi 8TB de datos, que en trabajo se traducen en unas 1.000 horas.

Durante todo este tiempo, Joe se dedicó a capturar diversos ángulos de la construcción, día y noche, apoyándose en un drone para las tomas aéreas, además de permanecer por varios días en un sólo lugar para capturar cambios de color, brillo e iluminación. El resultado fue un trabajo titánico donde tuvo que unir cada una de las imágenes, editar para que parecían vídeo, además de haber recurrido a un par de coloristas, quienes le ayudaron a llenar ciertos espacios en las fotos y la postproducción.

El resultado de todo este trabajo lo podemos ver en el siguiente vídeo:

Fuentes: Magnet.xataka Wikipedia, google imatges